lunes, 8 de abril de 2013

Es lo que tiene el populismo ...

El populismo es una técnica muy sencilla de emplear, y con la que el corto plazo se impone con claridad al fondo;  aquel que con una exquisita labia embauca, difama, distorsiona y embelesa es plenamente consciente de que, si lo que hace no tiene un fundamento real, el tiempo es su mayor enemigo;  y si lo que dice no se refrenda con hechos, el amable efecto balsámico inicial rebota como un boumerang endiablado contra el interesado.

Jimenez siempre ha ejercido como tal, como un encantador, como un seductor de verbo atascado, poco fluido, pero directo al corazón del Zaragocismo;  su dialéctica siempre ha sabido rozar nuestros sentimientos,  y con la complacencia de unos exitosos resultados deportivos todos hemos sido presas de su encanto.  

Son los problemas, las situaciones embarazosas, quienes colocan al predicador en su púlpito y al encantador en su lámpara maravillosa;  a fe que creo que Jimenez está haciendo méritos mas que sobrados para ir raudo hacia su lámpara con el billete del AVE a Sevilla debajo del brazo.

Yo confié en él como predicador, pero los afaires e incoherencias en asuntos como los de Romaric, Rochina, Rodri, Carmona, Ortí, Paredes, Pablo Alcolea, Babovic, Apoño, Loovens, Oriol son demasiadas razones para pensar que no se trata de simples errores. La situación le ha superado, y es posible que en este momento sea un problema mas que parte de la solución ... y mira que lo siento.

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